Personalmente pienso que en cualquier día y a cualquier edad nos podemos descubrir a si mismos y es muy común que no tengamos ni la mas remota idea de ¿Qué hacer? ¿por donde iniciar? Y mucho menos ¿Cuál es nuestro plan de vida? Y créanme esto es completamente normal la presión social nos ha llevado a evaluarnos y calificarnos cada minuto, de la misma manera a transformarnos casi que a diario.
Hoy en día muchos de nosotros publicamos infinidad de cosas de nuestras vidas en redes sociales y a ciencia cierta quizás mucho de lo que hay allí no es 100% real. Sin embargo, es una de las cuantas herramientas que nosotros los humanos hemos encontrado para cada minuto compararnos y sentirnos en algunas ocasiones con menos oportunidades que aquel que publica una vida excepcional. De lo que no somos conscientes es que sin importar lo ilógicas que puedan ser las comparaciones, las consecuencias emocionales y mentales pueden ser tan fuertes que logran dominar tus sueños y alimentar tus miedos. Por esto es tan importante que tengamos definido nuestro plan de vida, ese que será tu brújula en días soleados e inclusive en las inesperadas tormentas.
Un plan de vida es lo que el nombre nos dice: un resumen diseñado por ti y para ti, con los pasos necesarios para lograr tu vida ideal, en el que incluyes todas las áreas en las que quieres mejorar y las cosas que te interesa conseguir. Tengan en cuenta que el plan de vida es dinámico y crece y cambia con nosotros.
Hace 10 años todos sabíamos lo que queríamos, pero es muy probable que no sea lo que queremos hoy. Por ejemplo yo, siempre me imagine siendo una mujer profesional y exitosa, disfrutando de la compañía de mi esposo a los 25 años y siendo mamá de mi primer hijo a los 28. Eso entre tantas cosas que estaban en mi lista, que a decir verdad era larga y muy exacta. Hoy en día aunque ya tengo más de 28 años mi plan de vida sigue siendo igual e inclusive mejor pues ahora no me limito a edades, cosas, personas, lugares u oportunidades en especifico que simplemente me ponen en una carrera de tiempo que ha limitado la sociedad en la que crecí. Entonces hay que hacer una revisión constante, para evaluar las modificaciones necesarias y mantenernos enfocados en lo realmente importante, nuestra felicidad.
Este no tiene por qué ser un proceso ni largo, ni difícil. Personalmente, pienso que es preferible dedicar un par de horas a diseñar la estructura que queremos para nuestra vida, que seguir a la deriva trabajando sin metas claras, o peor aún, sin meta alguna.
1: HAZ UNA LIMPIEZA
Para iniciar con tu plan de vida, debes definir las áreas que son más importantes para ti (familia, relaciones, amigos, trabajo, finanzas, salud, etc.) y determinar qué es lo que te funciona y lo que no (esto aplica para oficios, metas, hábitos y personas).
2: ORDENA TUS PRIORIDADES
Luego de determinar cuáles son las cosas que te traen felicidad y que obviamente quieres mantener (y/o mejorar), debes clasificarlas para guardar un orden en tus prioridades.
Haz una lista de prioridades (de 7 a 10), recordando que deben estar incluidas sólo aquellas que realmente te brindan felicidad. Si tu lista excede el número 10, probablemente estés incluyendo cosas no tan importantes por miedo a dejarlas de lado.
3: DALE FORMA A TU FUTURO
Sobre todo, es importante que pienses en grande y a largo plazo.
En 5 años ¿quién quieres ser? ¿Dónde quieres estar en 10 más? Si las cosas pudieran ser tal y como quieres, ¿cuáles escogerías para tu plan de vida?
Atrévete a imaginar un futuro en el que has sido capaz de cumplir todos tus sueños.
4: PLANEA TU RUTA
Luego de tener claro lo que quieres lograr con tu plan de vida, debes definir la ruta y los pasos a seguir, para conseguir cada una de las cosas que te has planteado.
Empieza por los pasos mayores y luego puedes ir agregando otros pequeños debajo de cada uno de esos más grandes.
Si tu sueño es llegar a ser Juez (por ejemplo), un paso grande y a largo plazo sería graduarte de abogado y el paso pequeño que debes dar a corto plazo, es inscribirte en la carrera de leyes.
5: LIBERA TUS BLOQUEOS
Para iniciar nuestro plan de vida, ya hicimos limpieza eliminando todas las cosas que no nos funcionaban. Pero luego, a medida que planifiquemos y ejecutemos los siguientes pasos, es muy importante que permanezcamos alerta con aquello que nos dificulta el camino sin permitirnos avanzar.
Si algo o alguien te retiene, te agota la energía, te causa estrés, etc., muy probablemente debas reconsiderar su lugar en tu vida.
6: CREA SISTEMAS DE RESPALDO
Para lograr los cambios necesarios en tu vida, será mucho más fácil si te sientes respaldado.
Si lo que quieres es ponerte en forma físicamente, quizá resulte mejor si un amigo te acompaña a hacer ejercicios y te responsabiliza para que mantengas tus nuevos hábitos. Eso podría ayudarte a permanecer motivado y activo.
7: BUSCA AYUDA
Investiga todo lo que puedas y si aun así no encuentras la solución, no dudes en pedir ayuda.
Hacer cambios drásticos en nuestra rutina no es tarea fácil y quizá necesitemos algo de apoyo. Pregúntate cuáles son esas áreas que debes cambiar y qué acciones o personas podrían ayudarte a conseguir lo que has propuesto en tu plan de vida.
8: ESCRÍBELO EN PIEDRA
O bien en un papel, en tu celular o en tu computador, pero asegúrate de poner alarmas para que lo leas con frecuencia.
Recuerda que La Ley de Atracción nos dice que tener acceso visual constante de nuestros objetivos (por medio de documentos escritos, imágenes, gráficas, etc.), nos ayuda a asimilarlos y a convencernos de que realmente podemos alcanzarlos, brindándonos la confianza y la motivación necesaria para seguir tras ellos sin desfallecer.
9: TOMA ACCIÓN
¡Ya tienes toda la información que necesitas para crear tu plan de vida y ahora solo hace falta que actúes! Créeme (te lo digo por experiencia) que no te arrepentirás de dar el primer paso para ir tras tus metas y lograr la vida de tus sueños.