- ¿Estás satisfecho con tu vida actual?
- ¿Qué cosas no están funcionando para ti?
- ¿Cómo será tu futuro si no haces ningún cambio ahora?
- ¿Qué es lo más importante para ti en la vida?
- ¿Qué personas, acciones o cosas te hacen feliz?
- ¿Qué cosas, acciones o personas te llenan y cargan de energía?
- ¿Qué tipo de persona quieres ser?
- ¿Que quieres lograr hacer con tu vida y por qué?
- ¿Como seria tu vida ideal?
- ¿Qué necesitas hacer para lograr tu vida ideal?
Beneficios de tener un plan de vida
Si aún no estás convencido de todo esto, te dejo los que para mí han sido los mayores beneficios de crear mi propio plan de vida:
1. ACLARA TUS PRIORIDADES
Si hoy te preguntaran (en orden de importancia) por tus 5 prioridades en la vida, ¿qué responderías? Porque mantener un orden de prioridades debe ser parte integral de tu plan de vida, ya que la idea es facilitarte el proceso de la toma de decisiones.
Por poner un ejemplo: respondiste que tu familia es la prioridad número 1 y tus amigos, la número 2. Y resulta que hoy debes decidir entre ir a cenar a casa de tu abuelita y una salida al cine con tus amigos. La decisión debería ser obvia, ¿o no?
Esto no significa que siempre tengas que elegir a tu familia sobre todas las cosas. Pero si realmente es tu prioridad número uno, deberías darle tiempo valioso y prestarle especial atención, lo que nos lleva al siguiente punto.
2. TE MANTIENE EQUILIBRADO
Al hablar de equilibrio, usualmente nos referimos a igualdad. Sin embargo, también es cierto que no todo en la vida requiere (o merece) la misma cantidad de tiempo y atención.
En este caso, mantenernos equilibrados significa brindar a cada persona o cosa la cantidad necesaria de tiempo y atención que requiera, pero que también sea importante para nosotros.
Si perdemos el tiempo haciendo cosas que realmente no nos importan, no tendremos el tiempo suficiente para aquellas que nos apasionan y que pueden ayudarnos a alcanzar nuestras metas y seguir el plan de vida que hemos soñado.
3. TE AYUDA A CATALOGAR LAS OPORTUNIDADES
Debemos esforzarnos en aprender a catalogar las oportunidades que se nos presenten, para escoger solo las que realmente nos beneficien. Si tenemos un plan de vida con los pasos para lograr nuestras metas de forma clara, las cosas se simplificarían muchísimo.
Por ejemplo: si una de las metas de tu plan de vida (a corto plazo) es escribir un libro, y te ofrecen una oportunidad de trabajo con un salario más alto del que tienes actualmente, pero con un horario más extendido, ¿lo tomarías?
Si el salario que ganas actualmente paga todas tus deudas y además te brinda el tiempo que necesitas para escribir ese libro, esa “gran oportunidad” (con un mejor salario, pero menos tiempo libre para ti), no es acorde con tu plan de vida.
Ten presente siempre algo muy importante: “Puedes hacer lo que quieras en la vida, pero no todo lo que quieras”. A veces hay que saber elegir, para poder cumplir.